La incertidumbre no cesa y aún se desconoce si la semana próxima finalmente la Cámara de Diputados tendrá su última sesión del año, donde esperan tratarse proyectos como la Ley de semillas y la prórroga a ley 25.080 –bosques cultivados-, ambas, con dictamen de comisión. En Senado, ya es casi un hecho que no habrá sesión hasta el año próximo y el proyecto de ley de warrants quedó a mitad de camino, con altas posibilidades de perder estado parlamentario.

Son horas decisivas: la última sesión del año de Diputados, donde se trataría la reforma de bienes personales y la ley de alquileres, como grandes temas, pero también leyes de gran impacto para el sector como la ley de semillas y la reforma de la ley de bosques cultivados, penden de un hilo.

La designación de un opositor en el consejo de la Magistratura tensó la relación dentro de Cambiemos y se frustró la sesión prevista para el martes 20 de noviembre. El oficialismo alegó que en realidad, según el reglamento de Diputados, los dictámenes necesitan contar con 7 días para obtener orden del día y ser tratados en el recinto, usos y costumbres de la Cámara de Diputados que raramente se cumplen, pero el argumento convenció a varios.

En las últimas horas se afirmaba la idea de que la última sesión del año, en la que se suelen votar los “paquetes de leyes”, es decir, varias iniciativas sin tratamiento específico, se postergaba para el 27 de noviembre, pero otra vez surgió la incertidumbre y la posibilidad de que no haya sesión alguna. De todos modos, la certeza se conocerá hacia fin de la semana, aunque varios ya consideran que la sesión “es un hecho”.  Luego, Cambiemos tiene el desafío de conseguir el quórum para sesionar.

De ser así, los acuerdos previos sobre los que está trabajando oficialismo y oposición para aceptar modificaciones en el recinto a la Ley de semillas, podrían plasmarse en la reforma de los artículos que establecen el directorio del Inase, las excepciones y la desgravación por el uso de semilla fiscalizada, y de esa forma avanzar con una media sanción.

De frustrarse la sesión, el dictamen alcanzado seguirá vigente durante el 2019, pudiendo considerarse en el recinto en cualquier momento, aunque se sabe que la intención es que cuente con el mayor apoyo posible del arco opositor.

Lo mismo pasaría con la reforma de la Ley de bosques cultivados (Ley 25.080), una iniciativa que fue impulsada y aprobada en Comisión por diputados de todos los bloques: de terminar el año sin sanción, impediría nuevas inversiones forestales (se mantendría lo ya plantado) y no se presentarían nuevos planes de forestación hasta tanto se apruebe la iniciativa, que, además, debe luego sortear el tratamiento en la Cámara Alta.

No correría la misma suerte la ley de warrants porque es casi un hecho que Senado no sesionará antes de fin de año, y el proyecto impulsado por el propio titular de la comisión de Agricultura, Alfredo de Angeli (PRO-Entre Ríos), perdería estado parlamentario hacia fines de febrero de 2019.

La iniciativa lamentablemente no logró los acuerdos suficientes: la comisión de Justicia y Asuntos Penales rechazó técnicamente el proyecto por las fallas en el sistema penal que propone. Según pudo saber Barbechando, De Angeli propondría una ley alternativa para el 2019, obviando este capítulo.

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