En su segundo discurso frente a la Asamblea legislativa, el Presidente habló del potencial del sector, economías regionales, ferrocarriles, cosecha de trigo y la mitigación del cambio climático. También anunció una reforma tributaria. Las comisiones ya empezaron a trabajar.

Fue un discurso distinto al del 2016: este año Macri se mostró más dúctil al hablar, pero más duro con el gobierno anterior y volvió a hablar de “la herencia”. No hubo medias tintas, el mensaje fue claro: terminar con la corrupción, a través de un gobierno de gestión transparente.

El discurso tuvo distintos ejes: educación, empleo, seguridad, inflación, pobreza. Pero también hubo lugar para el sector agroindustrial, con el foco puesto en la competitividad: “Los argentinos que trabajan en el campo tienen potencial para ganar lugar en los supermercado del mundo”, dijo

Macri aseguró que “al mejorar sus condiciones los productores respondieron con inversión y crecimiento” y lo ejemplificó con el aumento de las ventas de cosechadoras, tractores y sembradoras. Mientras tanto, en el palco, lo aplaudía Ricardo Buryaile, Ministro de Agroindustria de la Nación, y  en las bancas, el senador Alfredo de Angeli asentía con la cabeza. También estaban presentes Luis Miguel Etchevere, Presidente de la Sociedad Rural Argentina, y el “Momo” Venegas, titular de trabajadores rurales y estibadores.

Fiel a su estilo, no faltaron los datos precisos: “Estamos teniendo la cosecha más alta de trigo de la historia. Este año cosecharemos en total 130 millones de toneladas”, dijo eufórico Macri. Y también informó que abrieron “22 nuevos mercados internacionales para 40 productos nacionales”.

Con respecto a la reforma impositiva no hubo grandes detalles pero Macri afirmó: “El 2016 fue el primer año que aumentaron las exportaciones, un 2% en dólares y un 7% respecto de 2015, pero tenemos que cambiar mucho para que la productividad y las exportaciones lleguen al real potencial. Necesitamos una reforma tributaria seria y profunda para tener un sistema más progresivo”.

El transporte fue otro tema presente en el discurso del Presidente, en el que destacó el Plan Belgrano y el Proyecto Patagonia para lograr la integración productiva del país. “Las economías regionales necesitan infraestructura para crecer. Estamos implementando el plan de transporte más ambicioso de la historia”, afirmó Macri y aseguró que esas obras reducirán los costos de logística.

También habló del Plan ferroviario de cargas, que incluye la reparación de 1600 kilómetros del Belgrano Cargas- hoy ya existen 500 km en reconstrucción- y anunció que para fin de año esperan volver a poner en actividad el San Martin Cargas.

Sobre el medioambiente y mitigación del cambio climático, Macri hizo eje en el Plan de energías renovables. Pero también reconoció: “Avanzamos en la creación de áreas protegidas”, como los Esteros del Ibera en Corrientes y el Impenetrable Chaqueño, pero invocó a los legisladores para que sancionen las leyes para transformas esas zonas en áreas protegidas. Para terminar, ratificó el compromiso de duplicar esas zonas naturales.

El cierre fue eufórico. Ya sin leer el discurso, Macri dijo estar convencido de “que tenemos todo lo que se necesita para salir adelante” y pidió: “No aflojemos, no nos demos por vencidos, ratifiquemos nuestra convicción del cambio”, dijo el mandatario al cántico de los legisladores de “Sí se puede!”.

Inaugurado el 135° período de sesiones ordinarias del Congreso, las comisiones de ambas Cámaras volvieron al ruedo. El jueves 2 de marzo, las comisiones de Economías regionales de Diputados y de Senado, convocaron a sus legisladores a las 11 y 12.30 horas, respectivamente, para la conformación de las autoridades y establecer la agenda de trabajo del año.

UA-100749636-1