Esta vez los tamberos contaron su crítica situación en la Comisión de Agricultura de la Cámara Alta y los senadores se comprometieron a dar soluciones, pero apuntaron que las medidas urgentes deben ser del Poder Ejecutivo. Los representantes del sector pusieron en duda de que una Ley sea la herramienta para sortear la crisis.

Fueron más de tres horas de disertación donde representantes de la Asociación de Productores Lácteos (APL), la Cámara de Productores de Leche Cuenca Oeste (CAPROLECOBA), la Mesa de Lechería, la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo Argentino (FADA) y las gremiales brindaron su diagnóstico de situación. Mientras tanto, el senador Alfredo de Angeli (PRO), titular de la comisión, aclaró que el problema de la lechería viene de hace tiempo y remedió que una vieja iniciativa, de Volando, hoy permitiría tener 6 mil millones de pesos en un fondo.

Desde APL, Manuel Ocampo, afirmó que la producción de leche “es un sector olvidado de la política” y que el problema para los próximos meses es el stock excedente de leche descremada en Europa, que genera una “trampa de crecimiento”. Pero Raúl Catta, presidente de la Asociación, fue categórico al considerar que “las dificultades no se resuelven con una ley” y propuso un fondo de reparación histórica para recuperar lo que perdieron en los últimos quince años. Además, Catta pidió una “estructuración en la producción primaria”, a través, de, por ejemplo, la creación de pooles de comercialización de leche, hoy intervenidos por la presión impositiva.

Daniel Pelegrina, representante de la Sociedad Rural Argentina, postuló una “lechería orientada a la exportación”, pero para el corto plazo, propuso la declaración de emergencia económica para el sector, para reducir la presión impositiva. “La mitad de lo que vale un producto, es impuestos”, aseguró. Además de distintas medidas impositivas, desde la SRA propusieron transparentar la cadena y lograr la intervención estatal en pos de la defensa de la competencia.

Desde Coninagro, fueron claros y concisos y plantearon dos soluciones: “lo urgente es que el gobierno salga a vender la leche del stock que sobra”; y lo importante es “el análisis claro de la cadena”, y lograr que se sienten en la misma mesa los productores, la industria, el comercio y el Estado.

Por Confederaciones Rurales Argentinas, Jorge Chemes fue categórico: “La lechería tiene un problema estructural y nadie, por distintos intereses, se animó a tomar el toro por las astas”. El representante planteó dos escenarios: uno a largo plazo y otro a corto plazo, “de desesperación, más que de emergencia”. El ex diputado reconoció que “el poder legislativo nos puede dar una mano, pero la decisión inmediata la tiene el Poder Ejecutivo. Es una decisión política”, criticó.

Chemes planteo que el legislativo puede ayudar a los tamberos acompañándolos con el Poder Ejecutivo para pedir la transparencia en la cadena. “Es un pedido de que, lamentablemente, necesitamos del poder para poder salir de esto”, imploró el gremialista y señaló que la crisis de los tamberos también pone en juego, no sólo la cuestión económica, sino también lo social.

Luego, la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo Argentino planteó la importancia de salvar un sector que genera 238 mil puestos de trabajo y brinda una taza diaria de leche para 120 mil niños, pero reconocieron que “no hay andamiaje jurídico para que el Poder Ejecutivo lo resuelva”. Como corolario de la situación de crisis, FADA postuló una ley de lechería que contemple precios de referencia, contratos, un fondo anti cíclico y el desarrollo de un mercado internacional.

Desde CAPROLECOBA, Francisco Vergés postularon que la crisis de la lechería es una crisis mundial “que sólo vamos a salir cuando se recuperen las economías de los países compradores y que se recupere la demanda”. Pero reconoció que Argentina tiene un factor atenuante: el 80% de la producción es para consumo interno. Aunque, también consideraron los factores agravantes como la inflación, la poca transparencia en la cadena y la débil integración de los productores. “No se puede legislar sobre la coyuntura”, el poder Ejecutivo tiene herramientas, sólo debe aplicarlas, aseguraron los representantes de los productores de leche del Oeste.

Por último, desde la Mesa Nacional de Lechería propusieron un fondo de reparación histórica y apelaron a insistir con el Poder Ejecutivo para reunir a toda la cadena y fortalecer al sector primario. “Ayúdennos a salir de la terapia intensiva”, imploraron.

Para el cierre de la reunión, la senadora Graciela de la Rosa (FPV-Formosa), celebró el encuentro y propuso trabajar en un proyecto estratégico, pero que, en la urgencia, el Poder Ejecutivo implemente las herramientas que tiene.

Alfredo de Angeli aseguró que invitará a representantes del Poder Ejecutivo para que expongan sobre el tema y apuntó que ellos “tiene para hacer desde la legislación”. Aunque reconoció la “voluntad política” dentro del Senado para lograr que avance una ley.

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