Finalmente fue incluido en el temario de la sesión pero, por 42 votos afirmativos, los legisladores aprobaron que regrese a Comisión para continuar con su estudio. El oficialismo y el Frente para la Victoria apoyaron esta moción, teniendo en cuenta cómo se podía ver afectada la producción; mientras que parte del progresismo reclamó por la urgencia de una Ley de humedales. El artículo 19, en el centro de atención.

El primer senador en hacer uso de la palabra fue Alfredo Luenzo (Chubut somos todos-Chubut), quien comenzó reconociendo que se trata de “un tema sensible, que se viene debatiendo hace mucho tiempo”, aunque destacó el trabajo de sus pares, Fernando“Pino” Solanas (UNEN-CABA) y Magdalena Odarda (Alianza Progresista-Rio Negro). “La trascendencia de la ley de humedales merece un debate amplio y profundo, pero hay un choque de razones y hay que llegar a un punto de entendimiento”, deslizó el senador por Chubut.

Enseguida reconoció que “existen opiniones encontradas” en torno al artículo 19, que no permite obras hasta tanto no se finalice el inventario de humedales, motivo por el que propuso la moción de preferencia para que el proyecto vuelva a comisión e “insistir con el diálogo”. El senador, que había firmado dictamen de mayoría, reconoció la importancia de poder tener una ley de humedales donde “todos estemos de acuerdo y apelo a que podamos conjugar razones, en un entendimiento mucho más amplio y no tan dividido como llegamos en esta instancia”, concluyó el legislador.

El miembro informante, senador Pino Solanas, reprochó que en la última sesión se acordara tratar el tema. Pero además, apuntó directamente contra su par preopinante que, a pesar de haber firmado el dictamen de mayoría, propuso que el proyecto vuelva a comisión. El senador porteño aseguró que “otra vez se corre el arco”, a pesar de que existió “voluntad de consenso”, y que se propusieron modificaciones al dictamen emitido.

Desde el Frente para la Victoria, el senador José Ojeda (FPV-PJ-Tierra del Fuego) defendió que el proyecto regrese a comisión porque el artículo 19 no clarifica el futuro de las explotaciones, y su provincia se podría ver afectada. Vale recordar que existe un dictamen en minoría firmado por tres senadores.

Otro par de su bloque, Carlos “Camau” Espínola (FPV-PJ-Corrientes), quien se opuso desde un principio al proyecto, apoyó la moción de que continué su análisis en comisión. Agradeció la “voluntad del senador Solanas” que siempre estuvo dispuesto al diálogo, pero aseguró que Corrientes “está asentada sobre humedales” y que si se aprueba el proyecto en discusión, “el 70% de mi provincia deje de ser productiva”.

De todos modos, se mostró a favor de “una ley que conserve los humedales y preserve el medioambiente”, pero pidió considerar a los pequeños productores en zonas bajas e interpretar las características de cada provincias. “Hay que poder ir dando debate”, manifestó el senador correntino.

A continuación el Jefe del Bloque del Frente para la Victoria, Miguel Pichetto (Río Negro)fue categórico: “he venido poniendo la cara postergando este tema y bregando para que haya un dictamen unánime y no voy a votar en ningún sentido”, adelantado así, su abstención al proyecto.

Desde Neuquén, la senadora Lucila Crexell (MPN) pidió el compromiso de sus pares para que el proyecto sea tratado en “tiempo razonable”. Aunque contempló que se trata de una“Ley importante”, pero también “se debe tener consideración de los productores”, y pidió que no se dilate tres años más.

El senador justicialista Juan Carlos Romero (Salta) también se expresó sobre el tema y aseguró que “es un exceso de interpretación del artículo 41 de la Constitución Nacional donde habla de los presupuestos mínimos”, haciendo énfasis en que los recursos provinciales son de las provincias. “Una cosa es cuidar el medio ambiente y otra cosa es limitar la producción y el trabajo”, fustigó.

El senador aprovechó para hacer una comparación del proyecto de humedales con la Ley de bosques, y detalló que en su provincia significó “la eliminación del crecimiento productivo”. Pero volviendo sobre la ley en discusión, aseguró que es “poner en riesgo 14 millones de hectáreas en Buenos Aires, la mitad de Corrientes”, por eso propuso que los Presupuestos mínimos se traduzcan en obligar a las provincias a realizar inventario de los humedales y tener un plan a largo plazo, pero no en afectar sus recursos naturales. “O prohibimos todo o limitamos una parte”, sintetizó.

El senador Carlos Caserio (Unión por Córdoba-Córdoba) manifestó que la preocupación es “que se vote una ley que no sirva para nadie” y planteó,en línea con el senador Luenzo, con quien comparte el Bloque, posponer el debate una semana más para generar consensos y que, de no ser así, se trate en la próxima sesión “pase lo que pase”,

A continuación, Oscar Castillo (FCYS-Catamarca) se mostró preocupado por el mayor yacimiento de litio del mundo que abarca parte de su provincia, y pidió que el proyecto de humedales aclare si contempla “los salares de altura”, porque si no, estarían limitando la explotación de ese material estratégico.

Jaime Linares (FAP-Buenos Aires), coautor de una de las propuestas, aclaró que en la provincia de Buenos Aires hay tres tipos de humedales: la zona de aves migratorias; la zona del Salado, y un tercer tema vinculado a los “especuladores y desarrolladores de suelo urbano que han generado las inundaciones desde Pilar o Lujan hacia el Conurbano y aquí hay que poner el coto porque está afectando la especulación inmobiliaria sobre la base de terminar con muchos humedales que contenían las inundaciones de antes”, apuntó. El senador aseguró que se trata tanto de un tema productivo, ambiental y vinculado a estos especuladores que detalló.

Magdalena Odarda (Alianza Progresista-Río Negro), autora de una de las propuestas sentenció: “No vamos a renunciar nunca a que este Congreso tiene la facultad de dictar Presupuestos Mínimos, por supuesto que las Provincias pueden legislar, pero siempre sobre presupuestos mínimos”. Y continuó señalando las cuestiones reglamentarias del trámite parlamentario del proyecto. “Esto de pasarlo a comisión sabiendo que se vence el 30 de noviembre, me hace pensar que quizás los senadores pretenden modificaciones o quizás que el proyecto se muera”, se lamentó.

El senado Solanas volvió a hacer uso de la palabra y se lamentó por la mala interpretación del artículo 19: “de ninguna manera el proyecto impide la continuación de las actividades que se vienen realizando en las zonas de humedales, pero no se puede aplicar una ley de humedales sin saber cuáles son los humedales”, por eso planteo que es primordial la realización del inventario, las categorías y el ordenamiento territorial por parte de las provincias. Enseguida apeló contra los argumentos vertidos por los senadores que lo antecedieron: “Cuál es el rol de este Parlamento si no puede plantear una ley de presupuestos mínimos, ultra mínimos”.

Pero también hubo referencias a las organizaciones del sector y el senador Solanas cuestionó: “He leído las solicitadas de las organizaciones de comercio, producción, rurales, ¿le van a marcar ellas al Congreso nacional si puede o no dictar leyes de Presupuestos Mínimos en la era del calentamiento global y de la encíclica Laudato Si? Es una vergüenza señora Presidenta”, concluyó.

La senadora María Ester Labado (FPV-PJ-Santa Cruz), que también adhirió a la propuesta del senador Solanas, reconoció que “sigue acompañando el proyecto”, pero con las propuestas de COFEMA, COHIFE e INTA. “Es bueno darnos una nueva conversación para unificar todas las modificaciones con el senador Solanas”, argumentó la santacruceña y apoyó la moción de que el proyecto regrese a Comisión.

Para el cierre, la senadora Teresita Luna (FPV-PJ-Catamarca), autora de la otra propuesta de Ley, pidió respeto por el trabajo realizado durante años y aclaró que el proyecto no afecta la jurisdicción de las Provincias.

El clima en la sesión fue bastante desordenado, todos querían hablar y tuvieron muy poco tiempo para hacerlo. De hecho, Gabriela Michetti –Presidenta del Senado- solicitó que se limiten las intervenciones para expresar la voluntad de los senadores de que el proyecto regrese a comisión o que sea tratado en el recinto. Pero fue en vano, todos los senadores hicieron referencia al texto del proyecto.

Después de media hora de un debate intenso, los senadores finalmente aprobaron por 42 votos afirmativos, 14 negativos y dos abstenciones (senadores Crexell y Pichetto) que el proyecto vuelva a comisión formalmente. Pero también se aprobó la moción de preferencia para que el proyecto sea tratado la próxima sesión, prevista para el 30 de noviembre.

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