La titular de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont, y el secretario de Política Tributaria, Roberto Arias, expusieron ante la Comisión de Presupuesto y Hacienda, en Diputados en, relación al proyecto del Poder Ejecutivo que busca modificar las alícuotas del impuesto a las Ganancias que pagan las sociedades. Aun con objeciones de la oposición, el Frente de Todos espera dictaminar el jueves.

La iniciativa busca establecer nuevas alícuotas para el impuesto a las Ganancias que se actualizarán anualmente según el Índice de Precios al Consumidor (IPC) que mide el INDEC.

Sobre la ganancia neta imponible acumulada de hasta 5.000.000 de pesos, las empresas pagarán una alícuota del 25%; sobre ganancias de entre 5.000.000 y 20.000.000 de pesos, pagarán el 30%; y finalmente, sobre ganancias superiores a 20.000.000 de pesos pagarán el 35%. Sobre la distribución de dividendos, en tanto, todas las empresas pagarán una alícuota del 7%.

Las exposiciones

El primero en exponer fue Arias, quien se refirió a la reforma tributaria de 2017 que establecía alícuotas del 30% para las sociedades y del 7% sobre los dividendos distribuidos. En ese entonces se dispuso que a partir de 2020 las tasas fueran del 25% y del 13%, respectivamente, pero la Ley de Solidaridad Social de 2019 suspendió la baja por un año.

“Todos los países del mundo aplican alícuotas relativamente altas, y esto, a nuestro juicio, tiene un impacto marginal en las decisiones de inversión. El hecho de que el impuesto sea cinco puntos más alto o más bajo ha tenido un impacto prácticamente nulo o marginal porque las posibilidades de inversión dependen de muchos otros factores”, señaló Arias.

El secretario agregó que la inversión no siempre surge de la propia ganancia de la empresa y que, en un país como Argentina, se debe tener en cuenta los factores macroeconómicos que influyen en la tasa de inversión.

“Lo que queremos hacer es establecer una alícuota más baja para las empresas con ganancias menores, porque consideramos que son un actor económico fundamental que no tiene una posibilidad de financiamiento al igual que las otras empresas, y que necesitan un sistema de transición más suave, no pasar automáticamente a una alícuota del 35%”, indicó.

El funcionario dijo que se busca ir hacia un nivel de recaudación del impuesto cercano a los países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), que es del 3% del PBI.

Por su parte Marcó del Pont aseguró que “ésto es lo que se está discutiendo a nivel global” y que la visión que sostenía que “la desregulación de los mercados, la desregulación financiera, las aperturas indiscriminadas y las flexibilizaciones laborales iba a derramar en términos de inversión”, no fue así.

“Se está gravando las ganancias, no la facturación por masa salariar u otra variable, y esto es muy equitativo. Sobre todo en situaciones donde lo que se advierte a nivel global es una enorme heterogeneidad”, dijo.

Para terminar, recordó que el proyecto original enviado desde el Ejecutivo era más restrictivo, ya que planteaba un beneficio para siete de cada diez empresas, y que, gracias al diálogo con los legisladores, paso a ser nueve de cada diez.

El debate

El diputado Luis Pastori (UCR-Misiones) adelantó la objeción de la oposición y señaló que “no estamos de acuerdo con que para atraer inversiones tengamos que aumentar el Impuesto a las Ganancias”.

Agregó luego que tampoco están de acuerdo con el concepto de progresividad “porque hay que diferenciar que no es lo mismo persona humana que personas jurídicas: estamos hablando de personas jurídicas y los impuestos no son progresivos como con personas humanas”.

A su turno, Luciano Laspina (PRO-Santa Fe) aseguró que esta modificación evidencia un aumento en la presión impositiva y sostuvo que hay preocupación en que “esto opere como un desincentivo (a la inversión) adicional”.

“Hoy la tasa de inversión en Argentina está entre las más bajas del planeta, no alcanza ni siquiera para reponer el stock de capital que se deprecia, y no hay generación de empleo en el marco de la pandemia, pero hace diez años que no creamos empleo en el sector privado formal”, remarcó el legislador.

Desde la Coalición Cívica, Javier Campos (Buenos Aires) preguntó si se había analizado la rentabilidad empresaria argentina en relación a otros países, al advertir que “sean pymes o grandes empresas, es muy baja en relación al capital invertido”. “Las empresas no valen nada en Argentina porque no ganan en función del capital invertido”, sentenció.

El jueves continuarían la ronda de expositores y el oficialismo espera emitir dictamen. De esa forma el proyecto quedaría en condiciones de ser tratado en el recinto, aún sin fecha cierta.

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