La discusión sobre los rotulados de alimentos no es nueva: desde el 2019 se apilan 45 proyectos de ley sobre el tema en el Congreso de la Nación, pero la reunión del Ministro de Salud, Ginés González García, con el presidente de la Coordinadora de Empresas Alimenticias (COPAL), Daniel Funes de la Rioja, encendió los motores.

El Congreso de la Nación es una caja de resonancia de las demandas sociales y, muchas veces, fija agenda. Para el caso del etiquetado de alimentos, las iniciativas comenzaron a circular hace más de cinco años. Pero luego del anuncio del Ministro de Salud de que impulsaría una Ley de etiquetado, las iniciativas fueron en incremento.

De los 45 proyectos de ley vigentes sobre etiquetado frontal de alimentos, 14 tienen origen en la Cámara de Senadores y 31 en la Cámara de Diputados. Del total, 19 son impulsados desde el Frente de Todos, 21 desde Juntos por el Cambio -10 del PRO, 10 de la UCR y 1 de la Coalición Cívica- y 4 por bloques de la Tercera Vía -Lavagnismo y Movimiento Popular Neuquino-. ¿Qué nos indica este breve censo? Que el tema no está sesgado por ideologías políticas, sino que involucra al grueso de las fracciones.

En los proyectos se visualiza la incidencia de los modelos chilenos (adoptaron la ley en 2016) y uruguayos (adoptaron la ley en 2018), al proponer el sistema de etiquetado con el modelo de polígonos blancos y negros en la parte frontal.

Las iniciativas que más se repiten son las que buscan mostrar, en forma clara, el porcentaje de azúcares, sodio, grasas saturadas y calorías de cada producto, incluso la proporción de aditivos.

La mayoría de los proyectos busca incorporar leyendas como “Exceso en” o “Alto en” y gráficos claros a los ojos del consumidor. Otro gran interés es el etiquetado de productos que contengan ingredientes o derivados de OGM –organismo genéticamente modificado- y así identificar cualquier producto alimenticio que sea transgénico.

Algunos proyectos se direccionan a las campañas publicitarias y piden prohibir la publicidad de productos con alto porcentaje de grasas, sodio y azucares. En cuanto a las bebidas alcohólicas, la información que aclara sus posibles efectos debe ocupar no menos del 50% de la etiqueta.

El tratamiento en comisión

En caso de que avance el tratamiento de los proyectos, tanto en Diputados como en Senado, las comisiones a las que girarían los proyectos son, en su mayoría, presididas por el Frente de Todos.

Los proyectos impulsados en Diputados girarían hacia las comisiones de Acción Social y Salud Pública, Presupuesto y Hacienda, Educación y Comunicaciones e Informática, todas presididas por legisladores del FDT. Las otras comisiones que visitarían serían las de Familia, Niñez y Juventudes, Industria, Defensa al Consumidor y Prevención de Adicciones. Éstas están presididas por legisladores del PRO, UCR y Juntos Somos Río Negro.

En cuanto a las comisiones que visitarían los proyectos del Senado, las de Educación y Cultura, Agricultura, Ganadería y Pesca, Justicia y Asuntos Penales, Presupuesto y Hacienda y la de Sistemas, Medios y Libertad de Expresión, actualmente están en manos del oficialismo. La comisión de Salud está presidida por la UCR y la de Ambiente y Desarrollo Sustentable por el PRO. En cuanto a las comisiones de Industria y Derechos y Garantías no cuentan aún con presidentes o vicepresidentes definidos.

El transcurso de las próximas semanas será clave para entender desde qué esquinas se dará la discusión, qué impacto podría tener esto en el sector productivo y consumidor y qué beneficios tendría para los índices de salud del país.

Antecedentes

En 2018, durante la gestión anterior, se firmó un acuerdo entre los países integrantes del Mercosur para dar impulso al etiquetado frontal de alimentos con contenidos altos de grasas, azucares y sodio, pero el borrador del proyecto nunca se presentó. Luego en el 2019, durante un encuentro  de la Organización Panamericana de le Salud (OPS), el ex secretario de salud, Adolfo Rubinstein, anunció que avanzaría con un modelo de etiquetado similar a los de Uruguay, Chile, México y Perú, pero no hubo novedades.

Actores

Durante el 2018, Funes de la Rioja dijo: “aceptamos un modelo de etiquetado distinto, pero nos oponemos a un modelo chileno porque nos oponemos a la demonización de los alimentos”. Agregó además que teme el efecto sobre el consumo en un país dedicado a la producción de alimentos.

Mientras tanto, las asociaciones de Defensa al Consumidor y, por ejemplo, el Observatorio de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Defensoría del Pueblo bonaerense, celebraron la iniciativa. Según sus datos,: cuatro de cada diez niños, niñas y adolescentes, de entre 5 y 17 años, tienen problemas vinculados al sobrepeso, así como cuatro de cada diez adultos. El sobrepeso y la obesidad explican el 44% de las diabetes, el 23% de las cardiopatías isquémicas y entre el 7% y el 41% de ciertos tipos de cáncer.

Para septiembre se espera además la presentación en la Comisión Nacional de Alimentos, de un proyecto elaborado en conjunto por el Ministerio de Salud, Desarrollo Productivo y Agricultura. Esta iniciativa impulsada por el Ejecutivo, y sumado al anuncio de Ginés, activaría las alarmas en el Congreso y traería luz a la pila de proyectos acumulados.

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