La comisión de Economías Regionales de Senado presentó un trabajo sobre los recursos humanos de las economías regionales y la Ing. Mercedes Nimo, Subsecretaria de Alimentos y Bebidas del Ministerio de Agroindustria de la Nación, brindó su perspectiva.

El trabajo “La formación de recursos humanos para las economías regionales: el caso de alimentos y bebidas” arrojó que, según los últimos informes del Ministerio de Trabajo, las Pymes industriales, relacionadas con alimentos y bebidas, constituyen el 40% de las economías regionales que salen a competir al mercado internacional, en más de 180 países.

Pero el informe también apunta a la insuficiente articulación existente entre la educación y el mundo del trabajo. “Este es uno de los factores que podría disminuir las asimetrías de la empleabilidad en el sector alimentos y bebidas, contemplada desde el punto de vista del desarrollo productivo en un contexto de integración regional y global”, expresa.

A su turno, Mercedes Nimo comenzó enfatizando la importancia del sector alimenticio como un sector estratégico: cada vez el mundo está pidiendo más alimentos de mayor nivel nutricional. “Argentina tiene la posibilidad de ofertar distintos productos y abastecer a mercado interno y puede hacerlo para el mercado externo”, aseguró la funcionaria.

Nimo destacó que “Argentina es líder en un montón de sentidos pero falta posicionar la marca país y que el consumidor sepa que está consumiendo”. Pero además aseguró que existen otros dos problemas: el atraso en el desarrollo de los recursos humanos y un marco regulatorio atrasado.

Pero con respecto a la educación alimentaria en particular, la Subsecretaria afirmó que “el mundo productivo hoy va por un lado, y la educación por el otro”. Fue entonces que imploró en la necesidad de integrar las escuelas al sistema de producción. “La escuela tiene que ser el centro de oferta y servicio al mercado rural”, apuntó.

A modo de conclusión, la especialista presentó algunas reflexiones finales: las currículos escolares están desactualizadas (última fecha fue 2007); existe un bajo nivel de relación entre las necesidades de la escuela y las del mercado laboral; la escuela no genera la oferta que el mercado necesita; falta de cursos.

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