El oficialismo convirtió en ley el régimen de promoción de la Economía del Conocimiento, con la abstención del arco opositor. Por el contrario, la prorroga a la ley que prevé la declaración de la emergencia citrícola y establece beneficios para el sector productivo, fue aprobada por unanimidad.

Economía del conocimiento

La Cámara baja sancionó definitivamente el texto con las modificaciones al régimen de Economía del Conocimiento que había vuelto al recinto tras ser aprobado con modificaciones por el Senado.

Una de las principales diferencias entre ambas sanciones implicaba el escalonamiento en los beneficios de la reducción del impuesto a las ganancias para pequeñas, medianas y grandes empresas, que el titular de la Comisión de Presupuesto, Carlos Heller (FDT-Buenos Aires) justificó como “una cuestión fundamental para la administración de recursos escasos, como lo son los recursos fiscales”.

Seún explicó el banquero, de esta manera, el 60% de descuento aplicará para las pymes y micro pymes, al tiempo que la reducción será de 40% para las medianas y 20% para las más grandes.

El régimen de promoción, que estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2029, también agrega que las empresas podrán convertir en un bono de crédito fiscal intransferible hasta el 70% las contribuciones patronales que hayan pagado, y tendrán tiempo para utilizarlo hasta 24 meses desde su emisión para la cancelación de tributos nacionales (a propuesta del Senado). Este crédito podría ascender a 80% de las contribuciones patronales, según el personal empleado. “Hay un intento de favorecer a sectores sociales más desprotegidos, muchas veces marginado”, destacó el diputado Heller.

También se mencionó la importancia de las modificaciones para proteger y fomentar el empleo ya que los beneficios pueden cesar en caso de que la empresa reduzca la plantilla de personal registrado o se detecten trabajadores no registraron, explicaron desde el oficialismo.

Qué dijeron los diputados

Juntos por el Cambio se abstuvo y no acompañó el texto proveniente de la Cámara de Senadores. En aquella Cámara, los legisladores del interbloque opositor también se habían abstenido de participar en la votación.

La primera en tomar la palabra fue Karina Banfi (UCR-Buenos Aires) quien justificó la abstención de la oposición en primer lugar para acompañar a “nuestros senadores y a la petición que han hecho en relación con la ilegitimidad que tienen las sesiones cuando no están bajo el reglamento que corresponde” y, en segundo lugar, porque “este proyecto de ley es muy malo. El oficialismo está votando una iniciativa para zafar”

Su par del PRO, Silvia Lospennato (PRO-Buenos Aires), reivindicó la ley original que se había «trabajado con el sector privado» porque «trabajar con el sector privado no es mala palabra. Es lo que hace cualquier país que busca desarrollarse y crecer”.

Por último, Pablo Cassinerio (Córdoba Federal-Córdoba), se manifestó en contra de las modificaciones introducidas por ser “restrictivas”, sobre todo aquellas vinculadas a los servicios profesionales de exportación y a la imposibilidad de transferir el bono de crédito fiscal.

En el mismo sentido se expidió Alma Sapag (MPN-Neuquén), que dijo que no se entendían las razones por las cuales se estableció la inmovilidad del bono de crédito fiscal al hacerlo intransferible o las razones que originaron la supresión del Consejo Consultivo.

Alejandro “el topo” Rodríguez (Consenso Federal-Buenos Aires) también remarcó aspectos que eran mejores en la redacción original, como por ejemplo, que el instrumento del bono se utilizara no solo para la cancelación del IVA y otros tributos sino también para Ganancias.

Por el oficialismo se despachó, en primer lugar, Pablo Carro (FDT-Córdoba), quien ante las acusaciones de la oposición remarcó que no escuchó a ningún representante de ninguna cámara y de ninguna empresa decir que se iba a ir del país como consecuencia de las modificaciones introducidas a este proyecto.

Por su parte, Marcelo Casaretto (FDT-Entre Ríos) hizo frente a los entredichos y subrayó que no son “lobistas” de un grupo de empresas. A lo que Susana Landriscini (FDT-Río Negro) agregó que esta nueva ley es completamente federal, no como la anterior, que concentraba los beneficios en un pequeño sector de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Sobre la ley anterior también se expidió el presidente del interbloque Unidad Federal para el Desarrollo, el mendocino José Luis Ramon (Mendoza) quien la calificó de “injusta porque aportaba a continuar y aumentar la concentración económica de una actividad, lo que no es bueno, mientras que la nueva ley permite mayor cantidad de beneficios y que el porcentaje de la torta se distribuya entre la gran mayoría de los emprendedores del país”.

 

Emergencia citrícola

Con la media sanción que provenía del Senado, sobre tablas, se aprobó definitivamente la prórroga por un año de la ley que establece la emergencia para el sector productor de cítricos. El texto obtuvo 242 votos afirmativos, ningún voto negativo y una abstención. La norma alcanza a las provincias de Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Jujuy y Salta, e incorpora a las provincias de Buenos Aires, Tucumán y Catamarca que antes no estaban contempladas.

José Ruiz Aragón (FDT-Corrientes), presidente de la Comisión de Agricultura, fue el primero en tomar la palabra y enmarcó la discusión en un contexto en el cual destacó, en primer lugar, la importancia económica del sector citrícola que produce y exporta más de 700 millones de dólares al año, y genera trabajo para casi cien mil personas. En este sentido, adelantó que se esperan medidas, “no de contingencia como la declaración de emergencia, sino de reactivación productiva en función del proyecto de ley de presupuesto para 2021”.

Alicia Fregonese (PRO-Entre Ríos), destacó que le preocupa el hecho de que las economías regionales no se hayan tenido en cuenta en la reciente modificación de los derechos de exportación. “Las economías regionales son generadoras de divisas y de empleo en todo el país. Por eso urge cambiar el enfoque de la emergencia al de la promoción”, concluyó.

Su par entrerriano, Atilio Benedetti (UCR-Entre Ríos), subrayó la importancia de cuidar las actividades productivas y de las empresas, “que son las que generan puestos de trabajo y las que nos permiten obtener divisas” y pidió tener en cuenta a todas las economías regionales y como la dificultad cambiaria las afecta.

Sobre la baja de los derechos de exportación también adhirió el diputado José Manuel Cano (UCR-Tucumán): “me parece muy importante bajar las retenciones, que están entre el 5 y el 1%, y aumentar los reembolsos, al igual que se está haciendo con otras actividades”.

A su turno, Luis Contigiani (Fte. Progresista y Social-Santa Fe) también se refirió a la importancia de las economías regionales y dijo que es necesario que la política se haga cargo de ellas en su conjunto, además de las 31 cadenas agroalimentarias que son el “motor que moviliza el país de abajo hacia arriba”.

Social Media Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
UA-100749636-1 UA-140329542-1