Ante el vencimiento del protocolo de sesiones virtuales, y el reclamo de la oposición para retomar el debate presencial en el recinto, se vivió un clima de alta tensión en la Cámara baja que duró más de 15 horas. Finalmente, se sesionó y se aprobaron el paquete de herramientas de ayuda al sector turístico y la modificación de las penas a la pesca ilegal.

En el día de ayer, en Diputados, estaba prevista una sesión remota en la que se iban a tratan dos temas que contaban con el apoyo tanto del oficialismo como de la oposición: el aumento a las penas por pesca ilegal y medidas de acompañamiento para el sector turístico.

Como es costumbre parlamentaria, previo a la sesión, se reunieron en labor parlamentaria los jefes de bloque, reunión que comenzó a media mañana y que se extendió hasta bien entrada la tarde noche cuando finalmente inició la sesión.

Uno de los principales cuestionamientos de Juntos por el Cambio era que, ante el vencimiento del protocolo de trabajo remoto, este debía ser revisado ya que había proyectos de envergadura, como la reforma judicial o el impuesto a la riqueza, que ameritaban ser tratados de forma presencial. Pese a las siete horas de debate, Juntos por el Cambio no acordó, aunque el resto de los espacios aceptó prorrogar el procedimiento.

Mario Negri (UCR-Córdoba) dijo que desde la oposición se dejó en claro “el aval a una prórroga del protocolo por sesión o un mes, pero excluyendo temas de la Justicia y el reajuste a los jubilados».

«Tenemos un mandato claro de la sociedad: temas como la reforma judicial necesitan que estemos presentes, que nos miremos a la cara y que demos testimonio a la sociedad de lo que queremos hacer”, dijo Cristian Ritondo (PRO-Buenos Aires), jefe del bloque.

Desde la Coalición Cívica Ari, el representante de Elisa Carrió, Maximiliano Ferraro (CC ARI-CABA), explicó que el accionar del oficialismo es irregular y “constituye un acto de fuerza violatorio del orden democrático y constitucional». Lilita fue más allá y se desquitó en redes sociales al tildar a Massa de “oportunista y golpista”.

Por su parte, Sergio Massa (FDT-Buenos Aires), presidente de la Cámara, dijo que desgraciadamente a lo largo de las ocho horas de negociación, a pesar de que por momentos parecía que había consenso unánime, uno de los bloques no llegó a un acuerdo para participar de forma telemática “y pretende condicionar la agenda de esta cámara”. Y dejó entrever que por orden del ex presidente, Mauricio Macri, decidieron no acordar: “pareciera que, de golpe, de algún lugar lejano, vino la orden de que no sesionaran”, lanzó Massa.

En el mismo sentido que Massa se expresó el presidente del interbloque Federal, Eduardo ‘Bali’ Bucca (Justicialista-Buenos Aires), al hablar en el recinto: «Hace dos horas parecía que había un entendimiento, pero algo paso que se rompió la reunión».

También recordó la resistencia de los gremios legislativos a que sus trabajadores se expongan en un Congreso, con exceso de personal, quienes amenazaron con no presentarse en la sesión a prestar funciones, teniendo en cuenta el actual «contexto” y el caso particular de los diputados que forman parte de grupos de riesgo.

Como el oficialismo decidió seguir adelante, ya que producto del acompañamiento de otros bloques tenían el quorum para dar inicio a la sesión, unos 80 diputados de Juntos por el Cambio también ingresaron al recinto y tras pedir que se impugne la sesión mixta porque “el consenso es el no disenso”, solicitaron que se computaran sus presencias. Esto último fue negado por Massa, quien les pidió que se loguearan en el sistema telemático por tratarse de una sesión mixta.

Los proyectos que se aprobaron

La sesión había sido convocada por el oficialismo y algunos bloques opositores para tratar un proyecto de asistencia al turismo -con media sanción del Senado– y otro enviado por el Poder Ejecutivo, que aumenta las penas para la pesca ilegal. Las iniciativas comenzaron a ser tratados a la madrugada, y finalmente fueron aprobados y convertidos en ley, con los votos del Frente de Todos, los representantes de los gobiernos provinciales de Córdoba, Rio Negro, Misiones y Neuquén, y otros diputados de bancadas minoritarias.

Sobre el proyecto de pesca ilegal, este pretende endurecer las penas para así proteger a una actividad clave de la economía local. Contempla el aumento de las multas en dólares para quienes realicen pesca ilegal en aguas argentinas. Las multas podrían tener un piso de 1,1 millones de dólares y un techo de 6,5 millones de dólares, considerando los valores de mercado para el gasoil que será la referencia para fijar los montos variables.

Ayelen Spósito (FDT-Río Negro), explicó que la pesca ilegal representa una pérdida enorme para todos los argentinos, tanto en términos económicos como de sustentabilidad de recursos naturales y ambientes marinos, por lo que la modificación será de gran ayuda.

El chubutense Santiago Igón (FDT-Chubut) también se refirió a las 300 toneladas promedio que la pesca ilegal se lleva y que es una pesca que podemos recuperar.

Finalmente los legisladores aprobaron el proyecto del Poder Ejecutivo que modifica el capítulo XIII del Régimen de Infracciones y Sanciones de la Ley Federal de Pesca N ° 24.922, que establece la ampliación y la actualización de las multas por pesca ilegal en el Mar Argentino. El texto obtuvo 129 votos afirmativos y será girado al Senado para su sanción definitiva.

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