Un relevamiento sobre los Derechos de Exportación de carnes, cereales, leche y madera, refleja que sólo el sector agropecuario ya sufrió un primer aumento, con la posibilidad de alzarse aún más ese valor. Mientras que, petroleras, mineras, servicios y bienes industriales  se mantienen iguales, incluso si se aplicara el máximo previsto en la Ley de Solidaridad Económica. La falta de influencia del campo no refleja su capacidad recaudatoria.

Mauricio Macri había prometido retenciones cero. Sin embargo, a partir de septiembre de 2018, los productores volvieron a convivir con las mal llamadas retenciones, en todos los productos exportables.  El sistema de cálculo era en base a 3 o 4 pesos por dólar, dependiendo el tipo de producción.

Con la llegada del gobierno de Alberto Fernández, una vez más, el aumento de los Derechos de Exportación (DEX) fue una de las primeras medidas: un decreto habilitó el aumento de un 30% para soja y 12% para el resto de los productos.

Pero los anuncios no terminaban ahí y con el desembarco del proyecto de Ley de Solidaridad Económica, el gobierno  volvió a subir la apuesta al proponer nuevos topes. La ley sancionada habilita al gobierno al aumento del 33% para la soja y harina de soja y de un 15% para el resto de los productos, aún no vigente.

Mientras tanto, el sector petrolero logró negociar los cambios, incluso antes de que arribara el proyecto de Emergencia al Congreso. Así fue que, en reuniones previas entre el Ministro de Producción, Matías Kulfas, y los principales operadores de petróleo, acompañado por el gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez, el gobierno corrigió el tope original propuesto por el Ministro de Economía del 12%, y lo redujo al 8%, con el afán de promover inversiones en Vaca Muerta.

Por su parte, el secretario de Minería de la Nación, Alberto Hensel, participó en reuniones con el equipo de Kulfas, donde, a último momento, también se torció el tope de retenciones para minería al 8%. Definitivamente el poder de influencia del sector minero y del petróleo fue suficiente para alcanzar la reducción de 4 puntos en el tope de los DEX.

Para el rubro de servicios, se fijó un tope del 5%, que, según voceros del gobierno, tendría un impacto neutro, ya que se mantiene en los mismos márgenes que el Decreto impulsado por Mauricio Macri, en septiembre de 2018, que estableció que las empresas de economía del conocimiento tributaban $4 por cada dólar exportado.

Los bienes industriales también lograron un resultado neutral: ni subas ni bajas, quedando en el 5% de aporte tributario, tal cual se encontraba, previo a la promulgación de la Ley de Emergencia.

Los aumentos o bajas en los topes de los DEX responden a dos motivos: por un lado, el peso contributivo, y por el otro, el poder de lobby. Definitivamente, el sector agropecuario no tuvo la suficiente injerencia, a pesar de que su aporte es dos o tres veces superior al resto de los rubros.

Social Media Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
UA-100749636-1 UA-140329542-1