Estaban todos los ojos puestos en la asunción de los nuevos senadores, principalmente en Cristina Fernandez de Kirchner.
Ella tomó juramento en soledad, sin compañía de la familia, pero desde los palcos unos cuantos la estaban apoyando. En cuanto terminó de decir “sí juro”, estallaron los aplausos. Gabriela Michetti enseguida pidió la calma para evitar bullicio.
Luego, en conferencia con el periodismo le consultaron por esto y la Vice Presidenta aseguró que el Senado no acostumbraba a ser escenario de tribunas
Los gritos y arengas seguramente  se guardan hasta el 6 de diciembre, cuando asuman los diputados
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